lunes, 24 de abril de 2017

Fases de implantación

Para la tarea 3.1 del curso "Convivencia escolar: Prevención e intervención" he realizado una pequeña reflexión acerca de los principales puntos que debería tener en cuenta a la hora de exponer la implantación de las tertulias dialógicas a los distintos actores escolares.

Para ello, me he basado en las dificultades y oportunidades encontradas en los módulos  anteriores, especialmente en las dificultades. Así, para el profesorado y agentes externos al centro es necesario exponer las actuaciones de manera que no les roben demasiado tiempo, ya que la falta de tiempo es una de las grandes dificultades. Para el alumnado y las familias, es necesario despertar su atención e interés, y centrar los esfuerzos en cómo comunicar. Es muy conveniente aprovechar el efecto multiplicador que podemos conseguir en su entorno cada vez que convencemos a una familia. En cuanto a los agentes externos, además puede ser una buena idea centrarse en una primera fase en instituciones públicas y en empresas con fundaciones o planes de responsabilidad social corporativa, ya que estarán más predispuestas a colaborar.

Todo lo anterior queda resumido en esta ilustración:




Una vez que tenemos más o menos claros los puntos clave para iniciar la actividad, es necesario fijar un itinerario que nos guíe paso a paso durante la implantación. Lo he resumido en la siguiente infografía:


Itinerario para las tertulias tecnológicas de Gregorio Morales

El primer paso consiste en un sondeo de intereses para adecuar la actividad a las demandas de la comunidad educativa. No parece lógico comenzar la implantación de un espacio de diálogo de otra manera que no sea precisamente con un diálogo.

Una vez realizado este sondeo, es importante centrarse en la comunicación. Necesitamos llegar a los distintos sectores, hablando en su idioma, para conseguir su participación en la actividad. Trataremos de conseguir un grupo inicial que actúe como semilla para la primera tertulia.

El siguiente paso consistirá en la realización de la primera tertulia. En esta tertulia inicial, el profesor organizador actuará como voluntario. El principal objetivo de esta tertulia será que sirva como punto de partida para las demás, despertando el interés e invitando a los asistentes a participar y a traer a otra persona a la siguiente.

Por último, pero no menos importante, procederemos a la evaluación. Es imprescindible valorar la satisfacción de los asistentes, ya sea mediante conversaciones informales o con cuestionarios. Esta evaluación será el punto de partida para volver de nuevo a la primera fase del ciclo.

miércoles, 19 de abril de 2017

Presentación de la propuesta

Del análisis anterior concluí que la propuesta más viable para implantar en mi centro es la tertulia dialógica.

Sopesando las oportunidades y dificultades, creo que la mejor opción es el movimiento. Es decir, comenzar a funcionar, aunque sea con un pequeño grupo, y trabajar para que la iniciativa se extienda.

Ya que una de mis áreas de interés son las tecnologías de la información y la comunicación, cada vez más extendidas entre los alumnos y que, muchas veces, son una preocupación para padres y madres, además de generar conflictos en el centro, he considerado que sería una buena opción comenzar con una serie de tertulias dialógicas sobre el uso y abuso de las tecnologías y redes sociales.

Esto, además de establecer lazos entre los distintos sectores de la comunidad educativa, puede ayudar a consensuar las normas acerca del uso de dispositivos electrónicos en el centro, reducir el número de incidentes derivados de ello y, por tanto, prevenir conflictos y mediar en los existentes.

He realizado una presentación muy simple para utilizarla como soporte visual a la hora de exponer la propuesta al resto de la comunidad educativa.


Tarea 2.2. ¿Cómo es la realidad de mi centro?

Como parte de la tarea 2.2 del curso del INTEF he realizado la siguiente infografía:



 Esta infografía sintetiza un análisis acerca de las oportunidades y dificultades para la implantación de algunas medidas como las tertulias dialógicas, los grupos interactivos y las comisiones mixtas.

Las medidas tratadas en este módulo resultan muy interesantes para mejorar la convivencia en el centro, aunque cada una presenta unas oportunidades y dificultades.

En primer lugar, los grupos interactivos podrían implantarse en mi centro gracias al interés de parte del claustro en métodos de trabajo colaborativos, ya que, de hecho, existe un grupo de profesores expertos en dichas técnicas. Además, existe un interés más o menos generalizado en adoptar medidas que mejoren la convivencia. Partimos de un clima de partida bastante bueno, lo que también facilitaría la puesta en marcha de nuevas actuaciones.

Sin embargo, en el centro siempre existe una inercia y resistencia a cualquier cambio y aparecen problemas de coordinación y programación cuando una actividad debe ocupar horas de otros profesores. No es extraño que aparezcan pequeños conflictos cuando algún profesor considera que las actividades complementarias o extraescolares están limitando su programación, por lo que actuaciones como los grupos interactivos podrían sufrir también esa dificultad. Por otra parte, aunque el AMPA tiene una actitud colaboradora en las actividades que se organizan desde el centro, ésta está formada activamente por un grupo muy reducido de padres y madres, lo que dificulta su implicación real. Además, la búsqueda de voluntarios dispuestos a participar en los grupos interactivos requerirá un esfuerzo adicional en un horario ya de por sí saturado.

Las tertulias dialógicas tal vez podrían ser la medida con más posibilidades de implantación. Como oportunidades cuenta con el interés de parte del claustro en este tipo de medidas, aunque las mayores dificultades están en la participación. El profesorado debe destinar tiempo a una actividad no reconocida, cuesta mucho trabajo atraer a suficientes padres hacia este tipo de actividades (la última charla que organizó para padres el ayuntamiento en el centro no consiguió ninguna participación) y encontrar temas motivadores para los alumnos.

Por último, las comisiones de creación de la norma resultan interesantes y comparten la mayor parte de oportunidades y dificultades que las demás medidas. Especialmente las centradas en la participación de los distintos sectores. Si bien existe colaboración por parte del AMPA, ésta por sí misma no tiene el peso específico suficiente para que pueda considerarse que la norma está consensuada con su participación.